Decía el filósofo que “nunca te bañarás dos veces en el mismo río”. Siempre es un agua distinta y siempre se pueden apreciar diferencias físicas o de ánimo en el bañista.
Las celebraciones anuales parecen iguales, pero invariablemente apuntan rasgos distintivos. Viene a cuento esta reflexión porque para el día 27 de junio se convocó a los socios de la Asociación Cultural Malanca a la Comida Anual y a una Jornada de Fraternidad entre asociados y personas vinculadas a Torrelapaja. Más de 200 personas vinieron a sumarse a estos deseos y a bañarse en sentido figurado en la corriente renovada que aportan el frescor del encuentro y el eterno juego de la socialización.
No quisieron faltar a la cita asociados de Soria, Madrid, Pamplona, Vitoria, Barcelona, Zaragoza, Calatayud… Sumemos los habituales del pueblo y los que, como las golondrinas, nos honran con su presencia estacional y prolongada. El recuerdo de muchos fue para los que no pudieron asistir por razones de fuerza mayor. Sobre todo nos solidarizamos con aquellos delicados de salud. Ánimo y otra vez será.
En cuanto se adecentaron los corredores de San Millán, se montó la exposición fotográfica con las fotos seleccionadas del II RALLY FOTOGRÁFICO, que había tenido lugar el 6 de junio. Los visitantes depositaron su voto a la “Mejor Foto Popular”. Las ampliaciones fotográficas y su impresión en “papel pluma” potencian y destacan, si cabe, el buen hacer de los concursantes, a la vez que dejan una impronta permanente de las bellezas de Torrelapaja.
Simultáneamente, músicos voluntarios de nuestra asociación se aventuraron a amenizar a la concurrencia con un pasacalles festivo. Se piensa en una charanga permanente.

Las Escuelas, naturalmente, sirvieron de base de operaciones para la Comida. En un tiempo record, gracias a la encomiable colaboración de algunos, la sala quedó lista para recibir a los comensales. La Junta estaba sobre aviso para una correcta utilización del espacio y la distribución por familias. Creo que se puede hablar de trabajo modélico. La empresa “Pastores de Aragón” preparó el plato principal de la Comida de Hermandad tal como figuraba en la hoja informativa. Los cocineros se lucieron como tales y realizaron el encargo con eficiencia, prontitud y afabilidad. Todos los presentes tuvieron la oportunidad de repetir.
A los postres, se entregaron los premios fotográficos: Premio a la mejor Foto Temática, dictamen del Jurado Técnico-Profesional, para Luis Carro Alfonso; premio a la Mejor Foto Popular, por votación popular, para Jesús Arnal Guimerá. Enhorabuena a los premiados.
La tradición masculina empujó a la “partida de guiñote” y pronto los tapetes certificaron la sabiduría de las parejas. Tanta participación merecía la entrega de trofeos. ¿Para el próximo año?
La tarde se dedicó a los pequeños. Las mujeres jóvenes, con alguna cooperación masculina y con el soporte de sonido, supieron entretener a los pequeños con una gran variedad de juegos y competiciones. A destacar el valor de la chiquillería, que no se arredró ni ante pruebas similares a las de televisión. Los cabezudos hicieron su aparición para llenar la fiesta de contenido.
La noche, hasta la madrugada, se llenó de audiovisuales, autoría Sergio, fotos y música en el marco obligado del “Rejolao”.
Todo es mejorable. Se admiten iniciativas.
Jaime Lapeña