PREGÓN DE FIESTAS 2008-08-30
Autoridades, vecinos, forasteros, amigos todos:
Antes de nada, debo agradecer a la Comisión de Festejos el honor inestimable de darme la oportunidad de dirigirme a vosotros en este pregón. Honor sobrevenido porque, entre vosotros y con toda justicia, nunca dejaré de ser el marido de Puri, quien sí que sabe pregonar por donde pasa, con cariño y reconocimiento, el nombre y lo que significa Torrelapaja.
Si éste no fuera un acto solemne, podíamos empezar al ritmo de rap de Chiquilicuatre:
Estas cuatro expresiones son otras tantas señas de identidad, iconos representativos de lo que nos atrae, imanta y casi nos obliga inexcusablemente a acudir año tras año a las fiestas patronales en una evidente manifestación del enraizamiento de Torrelapaja con nuestro pasado y con el propio presente como heredero del pasado.
Nos radican, anclan y enraízan en Torrelapaja la familia, la amistad, los parajes que hemos pisado, las alegrías, los afectos, las tristezas compartidas, el olor del campo, el sonido de las fuentes, el sabor inigualable de los productos hortícolas locales. Tantas cosas…
La batidora de nuestro subconsciente ha hilado con todo lo anterior una extraordinaria salsa con denominación de origen, no sé si llamarla la “Torrelapajina”, capaz de motivar nuestra existencia festiva como salsa de la vida.
Fiesta viene de fasto, día favorable. Así van a discurrir nuestras fiestas patronales: como días favorables para estrechar lazos, para la convivencia, para la hermandad.
Alegría, entusiasmo, participación sean tan elevados como el Picuelo. La comida y la bebida discurran en un tránsito moderado, como hace el Manubles, pausadamente, cuando traza su curva de ballesta, al decir de Machado, entre el Puente de la Nacional y el Portillo de la Hoz.
El bullicio de los niños, el desahogo de la juventud, el gozoso equilibrio de la 2ª y 3ª Edad van a integrarse en todo perfecto bendecido por San Millán y la Virgen de Malanca.
Disfrutad. Las Fiestas Patronales 2008 han comenzado
¡VIVA TORRELAPAJA!
VIVA LA VIRGEN DE MALANCA!
Jaime Lapeña