TORRELAPAJA
(Zaragoza)


TORRELAPAJA
Cuantos visitan Torrelapaja descubren con asombro, si es que antes no les han informado, el tesoro arquitectónico de la llamada Casa de San Millán. Está situada en plena calle mayor, frontera con su hermosa iglesia parroquial. En el portalón un rótulo en cerámica dice simplemente: "casa de beneficencia".
 
Clavada en la parte superior de su vieja puerta vemos una mano de oso que, en tiempos antiguos, clavaron allí como trofeo de alguna cacería o como señal de triunfo sobre un animal maligno abatido.
 
Fecha de construcción

Por los documentos que se conservan en el archivo de la misma Casa, podemos concluir que este edificio se construyó por los años 1.520-1.540. Parece seguro que esta Casa sustituyó a otra anterior en el mismo lugar y que cumplía la misma finalidad religiosa-social de acoger a los peregrinos que acudían a venerar las reliquias de San Millán y a pobres y enfermos transeúntes.

Se conservan muchos "permisos" de los Obispos de Zaragoza, Tarazana y Osma autorizando a los Regidores de la Casa-Hospital de San Millán, sita en Torrelapaja, para hacer la "allega" de limosnas en toda su diócesis. De entre los permisos investigados los más antiguos son del Obispo de Osma y están fechados en 1.521, 1.523 y 1.527. Lo que prueba claramente que, al menos en el año 1.521, ya existía dicha Casa-Hospital de San Millán en Torrelapaja

 
 
Estructura del edificio

Está situado en el centro del pueblo y frente a la iglesia parroquial en la calle mayor.

El pueblo se edificó siguiendo el camino que conducía a Berdejo desde este término.

Es un edificio de mampostería y apariencia tosca en su exterior. Sin embargo el interior constituye una sorpresa para el visitante por su hermoso patio central con dos cuerpos de columnas y galería superior. Es de estilo gótico-renacentista con clara influencia castellana.

Las columnas del piso bajo son de estilo toscano y las del piso superior de yeserías en zig-zag, estriadas y a rombos.

Tiene hermosas yeserías como ornato decorativo en los cuatro ángulos del patio a la altura del piso primero.

Todo en la casa gira alrededor del patio central interior. En la planta baja descubrimos aún una amplia cocina con hogar de leña que, hasta los años cincuenta, era aún utilizada por el "santero" que tenía la obligación de acoger a los mendigos y pobres que llegaban al pueblo.

 
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Entre estos relieves destaca uno que representa a San Millán apacentando ganado con una inscripción en letra gótica difícil de descifrar.

En el piso principal hay salas y habitaciones que actualmente son vivienda de familias que las utilizan en verano y en otro tiempo servían de hospital para enfermos y de casa de peregrinos. Es de destacar, por su curiosidad, la existencia de una sala con dos alcobas que aún hoy se le denomina "sala del Obispo" y que sin duda utilizaría el Obispo de la Diócesis en sus visitas pastorales.

 
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